Bikram Yoga y el verano.

El sudor goteando por la frente. El calor abrasante del sol. Aire tan pesado que se siente como si estuvieras entrando en una sauna cada vez que quieres salir de casa. Los meses más sofocantes de verano están sobre nosotros y lo único que te viene a la cabeza es sentarte dentro, con el aire acondicionado a tope y un helado en la mano.

Lo último que probablemente querrías hacer es practicar yoga en un estudio a 42⁰C, con gente extraña y sudorosa goteando a tu lado. Pero contrariamente a lo que puedas pensar, practicar Bikram Yoga en pleno verano tiene sus beneficios: desde aclimatarte más fácilmente al calor, hasta estimular una hidratación más regular ayudándote a sobrevivir más fácilmente estos días en los que el termómetro no deja de subir y subir.

Desintoxicar y refrigerar a través del sudor

Si alguna vez has practicado Bikram Yoga, probablemente sabes que al final de la clase sales empapado de sudor. La sudoración ayuda a limpiar tus órganos, músculos y glándulas. 

Bien porque te sientas aletargado o sufriendo los excesos de las barbacoas veraniegas, estos meses son los mejores para desintoxicar tu cuerpo.  

La transpiración es el sistema de refrigeración más importante del que dispone nuestro cuerpo. El sudor, que se compone de agua, sales minerales y toxinas, es expulsado a través de los poros de nuestra piel. Cuando el sudor se evapora de la superficie de nuestra piel, libera el exceso de calor y mantiene nuestra temperatura constante.

En la mayoría de los casos, las personas que practican Bikram Yoga son capaces de salir del estudio y no sentirse molestos con el calor de la calle. Poco a poco, te vas dando cuenta de que no necesitas tanta dosis de aire acondicionado y te vas haciendo menos sensible al calor exterior.

Mantenerse hidratado

Durante cualquier época calurosa es esencial mantener una buena hidratación. Los aficionados al yoga con calor saben que esto es algo imprescindible tanto para la vida diaria como para venir a practicar. Ya sea porque estás perdiendo líquidos después de una sesión de Bikram, ya sea por estar soportando las altas  temperaturas del exterior, tienes que ser consciente de la hidratación y la ingesta de alimentos ricos en agua

Mayor capacidad de adaptación

Una clase de Bikram Yoga es el entrenamiento perfecto para adaptarte a las altas temperaturas. 

Cuando el calor de la sala es demasiado para ti, aprendes a escuchar a tu cuerpo y a adaptarte al medio. Aprendes a calmar tu respiración.

Constancia en tu práctica

Tal vez no haya nada mejor que meterse en una sala con calor después de un frío día de invierno. Pero después de meses y meses de constancia y dedicación en tu práctica no tiene sentido tomarte un “break” en los meses de verano. Para muchos yoguis la práctica es una parte integral de su rutina diaria. Así que, si lo has dado todo durante el resto de año, no dejes que el verano estropee todo el trabajo logrado con esfuerzo.

Calentamiento más rápido en clase

Después de un largo día de trabajo (probablemente sentado en un escritorio), tu primera sensación en la clase es de rigidez y dureza en las articulaciones.

Las altas temperaturas del verano y el alto porcentaje de humedad pueden ayudar a aflojar los músculos y las articulaciones antes de llegar a la esterilla, haciendo que el calentamiento al comienzo de la clase sea mucho más sencillo y ayudándote a profundizar más en las posturas.

Texto editado de un artículo de www.youbeauty.com

Traducción: María Jara

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