El calor

El calor, combinado con la secuencia de las 26 posturas, es lo que hace de Bikram Yoga tan especial y diferente. En el ambiente cálido, los músculos se relajan más y más rápido, lo cual permite profundizar en los ejercicios en un tiempo más corto, así como también prevenir lesiones.

El calor facilita el rápido desplazamiento del flujo sanguíneo oxigenado, mejorando la circulación total, desintoxicando todo el cuerpo de pies a cabeza por la eliminación de toxinas a través de la piel, fortaleciendo el sistema inmunológico, ayudando a la pérdida de peso, aumentando la concentración …

Bikram dice:

Cuando accedas a una de las salas donde imparto clases, lo primero que notarás es que hace calor. Mucho calor. La sala de torturas de Bikram está a 40ª C ¿Por qué? Piensa en un herrero. Si quiere convertir un pedazo de metal en una hermosa espada, la primera cosa que tiene que hacer es usar el fuego. Cuando el hierro está incandescente y se puede trabajar, lo saca y empieza a darle golpes con el martillo y a moldearlo para que se transforme en una lama fuerte y resistente.

En el Yoga ocurre lo mismo. El yoga modifica la estructura del cuerpo desde el interior al exterior, desde los huesos hasta la piel, desde la punta de los dedos de las manos a la de los pies. Para conseguirlo, primero tienes que calentar el cuerpo para poderlo ablandar, porque un cuerpo caliente es un cuerpo flexible. Luego podrás dar al cuerpo la forma que quieras.

En un primer momento sentirás demasiado calor. Tendrás ganas de huir de la sala e ir a tomar aire fresco. Naturalmente, no te dejaré. ¡El camino correcto es el más duro! Dentro de seis meses notarás el calor sólo si la sala no está suficientemente caliente.

Recuerda que el yoga nació en la India , donde hace calor en cualquier lugar. Para reproducir el calor indio en el fresco Occidente, tenemos que subir el termostato, especialmente para las personas que nunca en su vida se han inclinado hasta los pies o han flexionado el cuerpo hacia atrás…”

FacebookInstagramTwitter